El verano está para que nos relajemos; disfrutemos con la familia y los amigos; comamos cosas ricas; vayamos de vacaciones y, en definitiva, para que nos olvidemos por un tiempo de la rutina. Pero si llevas ortodoncia -desde los tradicionales brackets metálicos hasta los alineadores tipo Invisalign- debes tener un poquito de cuidado extra para que ese descanso no termine arruinando el tratamiento. Si llevas los “fierros puestos” o utilizas placas transparentes para alinear tus dientes, ¡presta atención a lo que te voy a contar!
El verano es una época del año en la que nuestra rutina suele cambiar bastante: vacaciones, viajes, días más largos, comidas fuera de casa y muchas actividades al aire libre. Aunque estos cambios son bienvenidos y necesarios para descansar, también pueden ser un verdadero desafío si estás usando ortodoncia. Es muy fácil relajarse con los cuidados diarios, olvidar cepillarse los dientes o descuidar los hábitos que protegen tus brackets o alineadores. Además, el calor hace que tomemos mayor cantidad de bebidas frías, helados, dulces y otros alimentos que pueden perjudicar el aparato ortodóntico si no tomamos las debidas precauciones. Por todo esto, durante los meses de verano sigue siendo fundamental prestar atención al tratamiento.
Recuerda que los brackets, alambres o alineadores están trabajando constantemente para corregir la posición de tus dientes. Cualquier descuido por tu parte puede retrasar el progreso o incluso generar daños. Afortunadamente, siguiendo algunas recomendaciones sencillas puedes disfrutar del verano sin poner en riesgo tu tratamiento de ortodoncia. Tener presente estos hábitos de cuidado no implica que vayas a dejar de disfrutar. Simplemente, se trata de incorporar pequeñas rutinas que garanticen que el tratamiento siga avanzando de la forma correcta. Por ejemplo: llevar siempre a mano un kit de higiene dental; evitar determinados alimentos y mantener una buena hidratación son medidas sencillas que marcan la diferencia. En el siguiente artículo, vamos a mostrarte cómo cuidar tu ortodoncia durante el verano sin complicaciones. ¡Así podrás disfrutar de las vacaciones con tranquilidad y sin sorpresas durante tu próxima visita al ortodoncista!
1. Alimentación de verano: qué evitar y qué disfrutar con ortodoncia
La comida es una de las grandes protagonistas del verano: helados, frutas frescas, parrilladas, comidas rápidas y meriendas en la playa o en la piscina. Si llevas ortodoncia -en especial, brackets de metal- es importante que evites algunos alimentos que pueden dañar el aparato o dificultar su limpieza. Alimentos duros como las mazorcas de maíz, las nueces, los cacahuetes, los pistachos o el turrón pueden despegar los brackets o doblar los alambres. También conviene que tengas cuidado con los alimentos pegajosos o muy azucarados (gomas de mascar, caramelos, pasas, miel, mermelada, etc.); ya que se adhieren fácilmente a los aparatos y favorecen la aparición de caries. Sin embargo, no te alarmes. Hay muchas opciones que puedes disfrutar sin problemas.
Las frutas blandas como el melón, la sandía o las frutillas son refrescantes y seguras para quienes usan ortodoncia. Los licuados o smoothies sin azúcar también son una excelente alternativa para refrescarte sin dañar los dientes. ¿Te encanta comer helados durante el verano? Escoge helados sin trozos duros o con caramelo dentro, y recuerda cepillarte los dientes después. Aunque el calor te invite a hacerlo, bajo ningún concepto muerdas cubitos de hielo. En definitiva: poniendo un poco de atención a lo que comes, puedes disfrutar de las delicias del verano sin comprometer tu tratamiento de ortodoncia.
2. Kit de higiene dental para llevar: tus imprescindibles de verano
Uno de los grandes desafíos del verano es mantener una buena higiene dental fuera de casa. Los viajes, las salidas con los amigos o incluso un día en la playa con la familia pueden hacer que nos olvidemos cepillarnos los dientes después de comer. Pero si están usando ortodoncia, este cuidado es más importante que nunca. Los brackets y alambres retienen restos de comida con mucha facilidad. Cuando estos restos de alimentos no se retiran correctamente, pueden generar caries, manchas en los dientes o mal aliento (halitosis). Para prevenir estas patologías, lo ideal es que siempre lleves a mano un pequeño kit de higiene dental. No tiene que ser grande ni sofisticado: cepillo de dientes para viaje, pasta dental, hilo dental (o cepillo interdental) y un bote pequeño de enjuague bucal bastara.
Además, te recomendamos que también lleves encima cera ortodóntica. De este modo, si alguno de los alambres te roza o causa molestias, podrás solucionar el problema. En el caso de que tu ortodoncia sea del tipo Invisalign -alineadores transparentes-, no te olvides de llevar el estuche para guardar el aparato mientras comes. Cuando vayas a pasar muchas horas fuera de casa, lleva también una botella de agua para enjuagarte la boca si sabes que no podrás cepillarte los dientes justo después de comer. Con este pequeño kit, estarás preparado o preparada para cuidar tu ortodoncia estés donde estés. Es una manera simple de mantener tu sonrisa sana y asegurarte de que el tratamiento no sufra retrocesos mientras disfrutas del verano.
3. Viajes y vacaciones: cómo continuar el tratamiento sin interrupciones
Si vas a viajar durante el verano por varios días o semanas, es importante preparar también tu tratamiento de ortodoncia a este cambio de rutina. Recuerda que los dientes seguirán moviéndose, que el tratamiento no se detiene; aunque tú estés disfrutando de unas merecidas vacaciones. Por lo tanto, es esencial que mantengas tus hábitos de cuidado y que lleves encima todo lo necesario para continuar con el tratamiento. Antes de viajar, te recomendamos que hagas una consulta con tu ortodoncista, especialmente si vas a estar fuera por mucho tiempo. El profesional revisará que todo está en orden, ajustara los aparatos si es necesario y te dará algunos consejos según el tipo de tratamiento que lleves.
Si estás usando alineadores, asegurarte de llevar todos los juegos correspondientes y las fechas indicadas para cambiarlos. No olives llevar en tu maleta o mochila el kit de higiene dental, cera ortodóntica, analgésicos (por si tuvieras molestias) y los datos de contacto de tu ortodoncista por si tuvieras alguna urgencia. También sería conveniente que buscases de antemano si en tu lugar de destino hay clínicas ontológicas. ¿Quién sabe, puedes tener algún imprevisto...? Además, no suspendas el uso de los elásticos (si te los indicaron), no te saltees etapas del tratamiento y evita hacer ajustes por tu cuenta. Unas buenas vacaciones no tienen por qué interferir con tu sonrisa.
4. Consejos finales para disfrutar del verano sin descuidar tu ortodoncia
Cuidar tu ortodoncia durante el verano no tiene por qué ser complicado. Con un poco de planificación y atención diaria, puedes disfrutar del sol, la comida y los viajes sin perjudicar al tratamiento. Piensa que el esfuerzo que estás haciendo hoy se verá reflejado de forma positiva en tu sonrisa de mañana. Los tratamientos ortodónticos requieren constancia, y el verano no es la excepción. Entre los consejos más importantes, destacamos:
No olvidarse cepillarse los dientes después de cada comida.Evitar alimentos que puedan dañar el tratamiento (duros o pegajosos).Llevar siempre encima un kit de higiene dental.Seguir las instrucciones del ortodoncista al pie de la letra.Proteger la boca durante las actividades deportivas (los deportes de contacto requieren el uso de protector bucal).Mantener una buena hidratación (ayuda a eliminar los restos de comida).
Para finalizar; disfruta del verano, come rico, viaja con la familia y sal con tus amigos, pero no olvides cuidar tu salud bucodental. El tratamiento de ortodoncia es un proceso que vale la pena, y cada pequeño cuidado que tengas hoy te acerca al resultado deseado. ¡Tu sonrisa te lo va a agradecer!
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